Estas delicadas cavidades que iluminan ciertas sonrisas fascinan por su singularidad. Entre la genética y el azar, descubra los secretos detrás de estas marcas de expresividad que hacen que jóvenes y mayores se rompan.
Los hoyuelos: mucho más que un simple detalle encantador
Cirugía estética
El misterio anatómico detrás de estos pequeños hamntos
Todo comienza con un músculo muy particular: el gran cigomático. Este último, normalmente encargado de levantar las comisuras de nuestros labios cuando sonreímos, a veces tiene una peculiaridad anatómica. En algunas personas, se divide en dos haces distintos. Esta inusual bifurcación crea una tracción específica sobre la piel durante los movimientos faciales, formando así estas delicadas huellas.
Anatomía
¡Pero eso no es todo! El grosor de los tejidos subcutáneos también juega un papel clave. Una capa de grasa más fina hará que estos hoyuelos aparezcan de forma más marcada, mientras que un rostro con rasgos más carnosos puede atenuarlos, o incluso hacerlos desaparecer por completo.